Sinpar studio | Proyecto MADAT | Madrid | 47 m²

JUNIO 2026 · 7 MIN DE LECTURA

Pequeño espacio,
grandes decisiones

47 metros cuadrados en Madrid, una cocina de 4m² cerrada a cal y canto y unos clientes que llevaban años sin invitar a nadie a casa. Esto es lo que pasó cuando decidimos repensar todo desde cero.

POR: ELIZABETH HERNÁNDEZ

La primera vez que visitamos este piso, lo que más nos llamó la atención no fue su tamaño. Fue la sensación de que el espacio y sus habitantes vivían de espaldas el uno al otro. La cocina era funcional en el sentido más estricto de la palabra: cabía la nevera, los fogones y la lavadora. Pero era un cuarto cerrado, separado del salón por una puerta, con apenas 4 metros cuadrados y sin ninguna conexión con el resto de la vivienda. Cocinar ahí significaba desaparecer.

Los clientes nos lo dijeron con total claridad desde el principio: llevaban años sin invitar a amigos a casa. No porque no quisieran, sino porque el piso no les permitía ser anfitriones. La cocina los aislaba y el salón, con apenas 9m², no daba para mucho más que el sofá y la televisión.

"Llevamos años sin invitar a nadie.
El piso no nos deja ser quienes somos."

SALÓN ANTES DE LA REFORMA
SALÓN ANTES DE LA REFORMA
SALÓN-COCINA<br> DESPUÉS DE LA REFORMA
SALÓN-COCINA
DESPUÉS DE LA REFORMA

El diagnóstico:
un piso que no se reconocía a sí mismo

Al analizar los planos, la solución empezó a tomar forma rápidamente. El piso tenía un dormitorio de 5,23m² que funcionaba de facto como trastero. Ese espacio, sumado a la antigua cocina y al salón existente, podía convertirse en algo completamente distinto: un salón-cocina abierto de 16m² con luz natural, conexión visual total y sitio para vivir de verdad.

La operación implicaba mover la cocina a donde estaba ese dormitorio, trasladar el baño al espacio que ocupaba la antigua cocina, ganando en el proceso un baño más grande, y convertir el antiguo baño en una despensa-lavadero. Todo encajaba. Pero no iba a ser fácil.

COCINA ANTES DE LA REFORMA
COCINA ANTES DE LA REFORMA
SALÓN-COCINA<br> DESPUÉS DE LA REFORMA
SALÓN-COCINA
DESPUÉS DE LA REFORMA

Las cinco decisiones que
lo cambiaron todo

01

Mover la cocina de sitio

La decisión más radical y la más necesaria. Sin este movimiento, todo lo demás era imposible. Llevar los desagües hasta la bajante principal fue el mayor reto técnico del proyecto, pero era el único camino.

02

Isla en lugar de península

Propusimos las dos opciones. La isla ganó porque multiplicaba las posibilidades: zona de comer, punto de reunión, espacio de trabajo. Y porque en un espacio abierto, la isla manda el ritmo visual de toda la estancia.

03

Azul noche para la isla

Los muebles altos en gris nube suave, la isla en azul noche intenso. El contraste le da carácter sin recargar. En un espacio pequeño, el color usado con criterio no agobia, ancla.

04

Porcelánico efecto mármol

Porcelánico efecto mármol en encimera y salpicadero. Resistente, fácil de mantener y con una presencia visual que eleva todo el conjunto. La veta dorada del porcelánico dialoga con los taburetes mostaza y ata la paleta de color del espacio.

05

Despacho que acabó siendo isla

Designamos una habitación como despacho para los días de teletrabajo. La realidad es que casi muchas veces trabajan en la isla, donde tienen espacio y la luz natural que antes no tenían. El espacio bien diseñado toma sus propias decisiones.

ESTADO ANTES

ESTADO ANTES

ESTADO DESPUÉS

ESTADO DESPUÉS

Lo que este proyecto nos enseñó
(de nuevo)

Cada reforma pequeña nos recuerda lo mismo: los metros cuadrados importan menos de lo que creemos. Lo que importa es para qué sirve cada metro. Una cocina de 4m² cerrada hace el piso más pequeño de lo que es. Una cocina integrada de 16m² lo hace vivible. Semanas después de terminar la obra empezaron a compartir una tarde con amigos, luego otra, luego otra más.

“Llevábamos tiempo sin poder compartir nuestra casa.
Ahora no paramos.”

Eso es lo que hacemos en Sinpar. No metros cuadrados. Posibilidades.